viernes, 3 de enero de 2014

El origen del Roscón de Reyes

     
     En la Antigua Roma, se celebraban unas fiestas que anunciaban el solsticio de invierno en el mes de diciembre, dedicadas al dios de la agricultura Saturno y conocidas como Saturnales, en las que se repartía entre los comensales una especie de tortas redondas con higos, dátiles y miel para endulzarlas y con un haba seca en su interior. Al afortunado que le salía, era nombrado rey de reyes por un día, o lo que se acordara previamente. En esta fiesta participaban también los esclavos, a los que se les recompensaba de esta manera el duro trabajo realizado en el campo hasta el comienzo del invierno. Sin embargo, el haba seca, ha pasado de ser un premio a ser un castigo, ya que al desafortunado que le toque debe de pagar el roscón (la expresión insultante “tontolaba”*, está directamente relacionada con la persona que ha tenido la mala suerte de encontrarla en su ración) y en otros casos, se ha sustituido por pequeños juguetes que los más jóvenes esperan encontrar en su interior.
     Antropólogos de prestigio se han ocupado de cómo ha ido evolucionando esta celebración en España, es el caso de Caro Baroja, que recoge una costumbre del siglo XIV en el Reino de Navarra, en la que se nombraba rey al niño que encontraba el haba seca, práctica que se ha mantenido hasta la actualidad. En Andalucía también se daba una costumbre similar. No obstante, en España, la generalización de celebrar la víspera de Reyes de la manera que lo hacemos, degustando un roscón con chocolate es una fiesta bastante reciente.
     Acerca del significado del roscón adornado habitualmente con trozos de fruta azucarada de distintos colores en su parte superior, es evidente que simboliza una corona real con las piedras preciosas que lleva, representadas en dichos trozos de fruta. Respecto al haba seca, en un principio, allá por el siglo III, era un símbolo de prosperidad y fertilidad**, así que, el hecho de obtenerla, era un indicio de comenzar el nuevo año con buen pie. Cuando desaparecieron estas fiestas paganas y fueron sustituidas por festividades cristianas, en este caso, por la celebración del día de Reyes, se mantuvieron algunas tradiciones como la de la torta, que con el paso del tiempo se transformó en roscón, más parecido a una corona de rey.
     Bien, llegados a este punto, si nos encontramos en víspera de Reyes, lo mejor que podemos hacer, es olvidarnos de todo lo anterior y degustar este famoso dulce, a ser posible, con chocolate espeso.

* Vendría a ser la apócope de “tonto del haba”.

**Aunque no creo que se pueda establecer una relación, precisamente en la lengua del Antiguo Egipto, la palabra haba se transcribe como iur, que seguida del determinativo de una mujer sentada con el vientre abultado, indicaba embarazo, sinónimo de fertilidad. La frase “me he tragado el haba” equivalía a decir: me he quedado embarazada.

     Ramón Rodríguez Campillo

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