viernes, 6 de junio de 2014

TESTIGOS DE LA HISTORIA: DE JUAN CARLOS I A FELIPE VI



   Al igual que vuestros padres, queridos alumnos, vivieron, el 20 de noviembre de 1975, la muerte de Franco, la proclamación como rey  dos días después, de Juan Carlos I ,el nombramiento de Adolfo Suárez, como presidente del gobierno,  la aprobación de la Ley para la Reforma Política, la celebración de las primeras elecciones democráticas el 15 de junio de 1977, pocos meses después de la legalización del Partido Comunista de España, en unos meses difíciles por la acción del terrorismo de ETA y ante el peligro involucionista de la extrema derecha y el  temor a un golpe de estado por parte de un sector  del ejército, la promulgación de la Constitución de 1978, la constitución del "consenso" , apoyada mayoritariamente por el pueblo español mediante referéndum el 6 de diciembre, el 23-F, intentona golpista que el rey, acatando la Constitución, que no había jurado , paralizó, a diferencia de lo que hizo su abuelo Alfonso XIII apoyando la dictadura de Primo de Rivera, …..momentos importantes e históricos de lo que se ha dado en llamar La Transición…asistimos en éstos días a otro acontecimiento histórico: la abdicación, el pasado 2 de junio , de Juan Carlos I y la próxima proclamación, sin ceremonia de coronación,  como rey,  prevista para el día 19 de junio, de su hijo Felipe, que reinará con el nombre de Felipe VI (el primer rey de la dinastía francesa de los Borbones fue Felipe V,  de nefasto recuerdo para muchos catalanes, ya que accedió al trono  al morir sin descendencia el último de los Austrias Carlos II “el hechizado”, tras una guerra de Sucesión, que supondría  el centralismo político-administrativo y el final de los fueros e instituciones de la corona de Aragón, recordad el significado del minuto 17 segundo 14  como reivindicativo y de carácter  independentista en algunos acontecimientos deportivos en Cataluña). Paradójicamente el proceso soberanísta catalán será  uno de los principales retos del nuevo monarca.
     De los diez reyes de la dinastía Borbón en España, cinco han cedido el trono en favor de sus hijos. "Inteligente y acertado" paso, según Paul Preston, biógrafo de Su Majestad: "facilita el camino a su heredero y demuestra que su olfato ante los desafíos de la Historia sigue siendo infalible", asegura el hispanista.  Holanda y Bélgica iniciaron el relevo generacional de sus reinados en 2013.

Pues bien, con   éstos  episodios, todos nosotros somos  testigos de diferentes acontecimientos históricos que marcarán, en una u otra medida, con mayor o menor intensidad, , el destino de nuestro país y el de nuestra,  vuestra y futuras generaciones. Y os invito a reflexionar sobre  este hecho, a analizar la casuística, el descrédito de algunos miembros de la familia real en los últimos meses, los resultados de las elecciones al Parlamento europeo, el comienzo del fin del bipartidismo,  las luces, la monarquía de D. Juan Carlos como impulsor de la democracia, y las sombras de la monarquía, en el pasado y en el presente.  Comentadlo con vuestras familias, dialogad sobre la trascendencia y repercusión o no y el significado de la institución monárquica , la forma y Jefatura del Estado que más conviene,  el debate abierto sobre el referéndum solicitado por algunas formaciones políticas favorables a la III República, etc.  y sacad vosotros mismos vuestras propias conclusiones.   Sois testigos de la Historia, pero os animo también a no serlo de una forma pasiva y quedándose al margen: participad, “¡indignaos! ” como el título del  libro escrito por Stéphane Hessel, ante la corrupción y la injusticia social,  pero también “¡comprometeos!” en la defensa de ésta  justicia y de los valores democráticos.  "A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota" en palabras de  la  Madre Teresa de Calcuta.  Desde vuestros estudios, vuestra formación,  vuestro trabajo en el futuro, a través de una asociación, una ONG, un partido político, un sindicato, como ciudadanos responsables pero críticos asistamos a los momentos históricos, pero  no únicamente como convidados de piedra, sino siendo partícipes también de esa Historia.  Porque éste es el auténtico valor de nuestra  formación histórica. Permitidme, para finalizar, que os recuerde, como hice al principio del curso, la importancia de la Historia:


Si observáis los problemas de nuestro tiempo, llegaréis a la conclusión de la necesidad de contribuir a su solución y mejora, puesto que debéis y podéis actuar sobre la realidad circundante. Un factor de esta transformación es la participación solidaria en la tarea común a partir de vuestra formación histórica.
El presente es el momento de actuar sobre algo inacabado, un presente que esta configurado a partir del legado histórico ­­-construcción continua de las sucesivas generaciones – que se convierte, así, en prólogo y clave del futuro. La visión de ayer desde hoy es imprescindible, porque aquél está, de diversas formas, vigente en la actualidad. Todo ello nos incita a interrogarnos sobre lo sucedido, para entendernos a nosotros mismos, encontrar respuestas y evitar errores.
Más allá de finalidades concretas ideológicas y mercantilistas, la Historia debe servir para ayudarnos a comprender nuestro presente en la comunidad, el por qué de lo que somos, cómo hemos llegado a ello y cómo corresponde actuar en el futuro. Resulta obvio que el presente se genera a partir del pasado y del presente nace el futuro.


En definitiva, la Historia nos proporciona un conocimiento del pasado que nos ayuda a comprender, entender y valorar el presente y lanzarnos con mejor pie hacia el futuro. Nada más y nada menos.


Por cierto……¿cómo afectará todo esto a los paquidermos de Botswana? ¿Sobrevivirá Jaime Peñafiel viendo a Letizia como reina?


Julio García Luján

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