sábado, 21 de febrero de 2015

Los billetes de la República emitidos durante la Guerra Civil

A lo largo de la Historia, la moneda a sido algo más que un simple medio de pago, y ha llegado a asumir funciones propagandísticas de las más diversas causas. Como vamos a ver a continuación, esta finalidad adquirió un papel destacado en las emisiones de papel moneda que el Gobierno de la II República tuvo que emitir con carácter de emergencia durante la Guerra Civil (1936-1937), cuyo contexto vamos a analizar brevemente.

La situación generalizada de carestía generada por el conflicto y la reacción popular de atesorar cuantas monedas de plata circulantes pudiesen, dio lugar a que desde finales de 1936 se notase una escasez de moneda fraccionaria, imprescindible para las transacciones comerciales cotidianas. Los precios por otra parte no paraban de subir, partiendo de un índice 163,65 en julio de 1936, tomando como base (=100), que llegó a 2.216,56 en diciembre de 1938. Todo esto empujó en primer lugar a muchos comerciantes a emitir vales privados canjeables en sus propios establecimientos, sin muchas garantías ni fiabilidad, y más tarde a los propios ayuntamientos de la España republicana, comités y sindicatos a dar curso a billetes  municipales, sobre todo a partir de 1937, cuando la falta de moneda fraccionaria había llegado a un punto extremo. Esto sin duda afectó a la imagen que la moneda republicana tenía el los círculos financieros internacionales, que ya de por sí tenían una clara simpatía por la causa del General Franco: frente a la cotización de 130,21 francos por cada 100 pesetas de Franco en enero de 1937, 100 pesetas republicanas se cotizaban a 32,20 francos.

El intento del Gobierno de la República por frenar la situación con la acuñación de monedas de 1 y 2 pesetas fracasó, pues se puso en marcha de forma tardía e incompleta, no llegando nunca a realizarse las de 2 pesetas. Ante un panorama que amenazaba con ser caótico, el Ministerio de Hacienda, apelando al punto 12 del artículo 14 de la Constitución de 1931 donde se establecía que la emisión fiduciaria y la ordenación general bancaria eran competencia exclusiva del estado, propuso al Consejo de Ministros la prohibición y retirada de la circulación de todos los vales y billetes locales, medida finalmente aprobada el 6 de enero de 1938, ordenando su retirada definitiva e improrrogable el 7 de febrero. El 11 de enero de 1938, para poder sustituirlos, decretó la confección de 30.000.000 de pesetas en billetes denominados Certificados provisionales por valor de 1 peseta, en cuyo anverso aparecería la Victoria de Samotracia y en el reverso la Cibeles, poniéndolos en circulación el día 18 del mismo mes. La iconografía escogida para decorar los billetes tenía una intención clara; levantar la moral a los defensores del Madrid  asediado por el ejército y hacer propaganda en la medida de lo posible a la causa de los defensores, a través de un monumento emblemático de la capital, la Fuente de la Cibeles. La presencia de la Victoria de Samotracia invoca a unos valores democráticos y de justicia atribuidos a la Grecia Clásica, y no deja de ser una alegoría a la anhelada victoria, eso sí, rota y dañada por el conflicto armado.



La medida no surtió el efecto deseado, y en  febrero el Ministerio de Hacienda volvió a ordenar la elaboración de 20.000.000 de pesetas en Certificados provisionales, esta vez por valor de 50 céntimos de peseta cada uno, en cuyo anverso se representaría un busto de perfil de la República y en el reverso una roseta. La tardanza de las soluciones y la inquietud de la población  motivó a que el 30 de julio se pusiesen en circulación Certificados provisionales con un valor facial de 2 pesetas, hasta completar la suma de 30.000.000 de pesetas con una alegoría a a República en el anverso esta vez de frente, y en el reverso el Puente de Toledo (Madrid), seguramente con la misma intención que los billetes de 1 peseta. 





BIBLIOGRAFÍA:
  • CASTAÑO MARTÍNEZ, A., CASTAÑO MARTÍNEZ, R., TEMPLADO MIRA, J., "Historia de los billetes locales de la Región de Murcia (1936.1939)". Murcia, 1999.
  • VOLTES, P. "Historia de la peseta". Ed. Edhasa, 2001.
  • SANTACREU SOLER, J. M., "Peseta y política, 1868-2001". Ed. Ariel, 2002.
Andrés Serrano Del Toro

1 comentario:

  1. Muy interesante Andrés. Se nota que estás impuesto en el tema; deberías escribir algo más sobre la historia de la peseta

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