Hª DE ESPAÑA

GUÍA COMENTARIO DE TEXTOS HISTÓRICOS 

LECTURA Y PREPARACIÓN
     En primer lugar, haremos una lectura general del texto que nos aportará la primera idea acerca de su significado. Anotaremos en el margen izquierdo el número de línea de cinco en cinco, para así tener una referencia clara cuando hablemos sobre el texto. No haremos ninguna otra anotación ni subrayado, sólo leer. Durante la segunda lectura subrayamos algunos términos. Se resaltan aquellos más relevantes, que son claves en la comprensión del texto y que serán objeto de un análisis posterior. Puede tratarse de nombres, fechas, números, etc.
    Ahora procederemos al subrayado de ideas primarias. Lo realizaremos sobre aquellas ideas que señalan las líneas fundamentales del texto. Después subrayaremos las ideas secundarias. Debe reforzar y complementar el anterior. Para mayor claridad, es aconsejable utilizar un trazo o color distintos del precedente. También podemos hacer anotaciones marginales, ya que son de extrema utilidad para señalar bloques temáticos, hacer llamadas aclaratorias, breves comentarios, etc.
A partir de ahora incluiremos los siguientes epígrafes a la hora de realizar nuestro comentario: Clasificación y tipología, Análisis, Contexto histórico y Conclusión.

1. CLASIFICACIÓN Y TIPOLOGÍA.
Para clasificar un documento es preciso atender a varias características. Cada una de ellas debe tratarse de manera precisa y directa, aclarando sólo lo estrictamente necesario.
a) Origen:
  •  fuente primaria o directa: cuando es un documento de la época y del momento en el que se produjeron los hechos.
  •  fuente secundaria o indirecta: cuando es posterior a los hechos.
b) Naturaleza del texto:
  • texto jurídico. Documentos que emanan de un poder político y tienen carácter legal (leyes, constituciones, decretos, tratados, acuerdos internacionales, órdenes…).
  • texto narrativo o histórico circunstancial. Cuando tiene un carácter predominantemente objetivo porque el autor está relacionado, es decir, es contemporáneo al proceso histórico en el que se enmarca el documento. (discursos, proclamas, declaraciones, manifiestos, resoluciones o acuerdos desprovistos de carácter legal y los escritos o informes de tipo político y social).
  • texto histórico–literario. Cuando tienen carácter subjetivo (memorias, autobiografías, recuerdos históricos, artículos de prensa, obras literarias, novelas, notas personales, cartas).
    texto historiográfico. Se trata de la obra de un historiador o autor posterior a los hechos, a los que trata con finalidad investigadora o científica (textos y libros de historia).
  • otros tipos. Políticos, económicos, judiciales, demográficos, religiosos, geográficos, etc. (En un principio los clasificaremos dentro de alguno de los 4 primeros tipos, a los que luego podremos añadir la clasificación de alguno de los del último apartado. Es decir, un texto puede ser histórico-circunstancial de carácter político, por ejemplo).
c) Autor. Diremos el nombre del autor (si se conoce) y algunos datos sobre su biografía.En algunos casos el autor será colectivo (Constituciones), habrá que indicar ideología , grupo político,etc
d) Localización espacio-temporal. Consiste en fijar el dónde y el cuándo fue escrito el documento. Es decir a qué país pertenece el hecho narrado y en qué tiempo se desarrolla.

e) Destino y Finalidad. En cuanto a quién va destinado, señalaremos si se trata de una persona determinada o de una colectividad. En cuanto a su finalidad, se constatará si tiene un carácter público o privado y su alcance nacional o internacional.

2. ANÁLISIS
En esta parte, una de las fundamentales, podemos hacer en primer lugar un análisis externo del texto indicando el lenguaje que se utiliza, facilidad o dificultad de comprensión, etc. a la vez que se puede también explicar los conceptos, instituciones, personajes, acontecimientos, fechas...que aparezcan en el texto.
A continuación haremos un análisis interno del texto para lo que  deberemos resumir de forma breve y clara el contenido del texto, tratando de jerarquizar las ideas expuestas. Para ello distinguiremos entre la idea principal que da sentido al texto y las ideas secundarias que completan el sentido del texto a modo de argumentos de apoyo de la idea principal.
Lo esencial en este apartado es la explicación de las ideas y de los datos que aporten claridad al entendimiento de lo que el texto dice. Debemos hacer referencias directas a las líneas del texto cuando hablemos de una idea allí recogida. Es importante no cometer los errores más comunes, como son:
  •  repetir únicamente las frases del texto.
  •  hacer un resumen tan amplio que prácticamente se convierta en una repetición del texto
  •  hacer una síntesis tan breve que haga imposible entender de qué trata el documento sobre el que se está trabajando.

3. CONTEXTO HISTÓRICO.
Se trata de relacionar al máximo posible el texto con el contexto. El contexto es la época, las ideas o los personajes con que se relaciona el texto. Nosotros ya conocemos ese contexto por nuestros estudios anteriores, por los libros de historia y por los apuntes que manejamos. Se trata ahora, por tanto, de relacionar esos acontecimientos con el texto de modo que nos ayuden a comprenderlo. Para que esto sea así se ha de establecer el máximo de conexiones directas entre ambos pues de lo contrario el texto nos serviría simplemente de mero “pretexto” con lo que un mismo comentario valdría para multitud de textos. Resumiendo, el comentario debe ser ordenado (no equivale a seguir el texto literalmente) y no vale separarse del texto (es necesario hacer referencias puntuales).
Como esquema mental, pero sin que se refleje en el comentario, podemos subdividir este apartado en tres:
  •  antes: relacionando el texto con el momento histórico inmediatamente anterior a él.
  •  ahora: relacionando el texto con su momento histórico.
  •  después: relacionando el texto con el momento histórico inmediatamente posterior.
4. CONCLUSIÓN
Resulta interesante finalizar el comentario resaltando algunas de las ideas más relevantes que hayamos aportado. Intentaremos remarcar la trascendencia y vigencia del texto, las consecuencias mas relevantes tanto en su momento histórico como su repercusión a medio o largo plazo. Hay aspectos y cuestiones que, siempre que se haga de una manera razonada y coherente, pueden relacionarse con problemáticas del presente.  Para ello debemos ser directos en el lenguaje tratando de finalizar de la manera más brillante y original.

5. BIBLIOGRAFÍA
Además de las fuentes consultadas directamente durante el análisis del texto es aconsejable, en la manera de lo posible, hacer mención de manuales y obras generales, libros especializados y monografías, artículos de revista, enlaces a páginas Web, archivos sonoros y visuales, etc.

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